La Batalla Final - 10: La guerra de las cinco razas

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    ¿Has tenido alguna vez la sensación de que ya has estado en esa situación antes y que sabes qué va a pasar? Por ejemplo, como si estabas espiando a alguien y de repente eres capturado por unos salvajes mercenarios, un huno y un egipcio. Te pusieron una venda en los ojos, te metieron en su carro, y luego el salvaje huno cogió su cuchillo y te lo clavó en el pecho...


    Bueno... ¡entonces puedes imaginar qué sentí cuando vi a mis agresores otra vez! Aunque no se habían dado cuenta de mi presencia, el simple recuerdo de lo que pasó me estremeció y provocó un sudor frío por todo mi cuerpo. Sentí un dolor punzante en mi cicatriz, donde todavía podía sentir la afilada espada del huno.


    Obviamente todavía había algunas diferencias a mi favor. Lo primero de todo, todavía no me han cogido, además, ¡esta vez soy yo quien les espía!

    Ok, Sombra, ¡cálmate! No tengas prisa, esta es tu oportunidad para devolverles el favor con la misma moneda.


    Los dos mercenarios estaban sentados en una taberna abarrotada con unos pergaminos bastante familiares delante de ellos. Inmediatamente reconocí uno de ellos. ¡El pergamino de la maravilla germana que encontré en el sótano y entregué a la capital! No había visto el resto antes, pero asumí que eran los planos de otras maravillas, cada una con su apariencia única. ¡Eran sumamente impresionantes!


    Oí rumores sobre la influencia de las natares y lo fuerte que todavía estaba en las tierras donde se luchaba por la supremacía. Incluso a pesar de que las distintas razas habían puesto todo su empeño en darle una apariencia única a sus maravillas, no era nada comparable con el poder de los antiguos dueños de esas tierras, los natares. Las poderosas maravillas resistieron y eventualmente cambiaron a su apariencia actual.


    Intentando no llamar la atención, me acerqué disimuladamente para escuchar su conversación.


    "Así que ya están preparados y saben que unificarán nuestras fuerzas contra las antiguas razas", dijo el egipcio con su voz ronca habitual. Me estremecí. El dolor en mi pecho iba a peor.


    "Realmente eso no importa". La cara del huno era totalmente inexpresiva. "Esta vez las viejas razas no tienen oportunidad para dominar nada. Vosotros los egipcios siempre fuisteis gente con gran habilidad para la construcción. Si alguien es capaz de descifrar los planos natares y construir su primera maravilla única, sin duda es vuestra raza. Nosotros, en cambio, nunca cuidamos nuestras dotes de construcción; nosotros preferimos más... la destrucción creativa". Sonrió de lado. "Estoy completamente seguro que el mayor ejército en la Batalla Final de las razas será el de los hunos".


    Un repentino silencio se hizo en la taberna, lo que hizo que sus palabras sonaran más fuertes de lo esperado. Al parecer, tres guerreros que estaban sentados en la mesa de al lado habían sido impactados por su conversación. Se habían puesto de pie.


    Un guerrero alto con un casco con cuernos y dos trenzas rojas colgando de los lados de su cara, dijo:

    "Nosotros los galos siempre hemos sido los mejores defendiendo. ¡Y nuestros caballos son los más rápidos del mundo! No tenéis nada que hacer contra nosotros."


    "¡Y nadie más en esta tierra, y mucho menos una raza joven, podrá nunca superar a los germanos en la batalla!" Un germano con la cara llena de cicatrices se unió a la conversación mientras ponía su mano sobre el hacha que llevaba en el cinto.


    El último guerrero era un romano. Su voz era calmada, pero fría.

    "A fin cuentas, nosotros los romanos siempre hemos sido el ejército más fuerte. Los ataques a las maravillas precisamente nos han dado nuestras victorias más poderosas. Nos preparamos de lleno para ellas con mucha antelación y nadie puede arrebatarnos eso. Solo la guerra resolverá esto. ¡Que comience la Batalla Final!"


    Misión: resuelve la misión de la guerra.


    Un día cualquiera, un huno envió un ataque con catapultas a una aldea gala. El galo decidió seguir al ejército huno a casa con sus Rayos de Theutates y matarlos en la defensa en el mismo segundo en el que volvieran a casa.

    • La aldeas en cuestión estaban a 100 casillas de distancia.
    • El ataque del huno llegaba a medianoche.
    • Tanto el huno como el galo tenían la plaza de torneos al nivel 20.
    • Los héroes no tenían ningún objeto o artefacto que afectara a la velocidad.


    ¿A qué hora debería el galo enviar su ataque?


    ¿Te has perdido las primeras partes de la serie? Puedes leerlas aquí.

  • El galo tenía la sospecha de que el ejercito huno llegaría a casa justo al medio día, ya que emprender tal viaje con armas de asedio dificultaría y retrasaría su regreso. Por lo que decide esperar hasta las 10:06:19, para asegurarse de encontrarlos en el momento preciso, antes de que puedan volver a salir de sus aposentos.

    s8 Sivlek Avalon :teu02::teu05:

    s5 Sivlek MDR :teu02::teu01::teu06:

    s5 The ScareCrows MDR :gau02::gau04::gau06:
    s6 Pelos y perilla SPAM :teu03::teu06:
    s7 Los Simpsons MDR :teu01::teu06:
    19° x3 Hans M-Magnus :teu01::teu03::teu06:
    20° x3 Woody Family :teu01::teu03::teu06:
    21° x3 Lavainaloca HDM
    22° x3 Wodan skynet (wodan te abandoné)

    RoA KeL NW :rom03::rom05:

    F&S KeL-Return Absolom :egy02::egy03::egy06:

    Path to Pandora KeL ABS-CDH :rom03::rom05::rom06:

    Codex Victoria Irrelevantes N.S.N


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  • Lemur

    Hispano 3


    Las catas hunas tardan 12 horas , por lo que regresan a su aldea a las 12:00:00 horas

    Los rayos han de enviarse a las 10:06:19 horas, ya que tardan en llegar 1:53:41 horas, y de esa forma llegarán exactamente a las 12:00:00 horas a la aldea huna.


    Un saludo.