Mantícora - Un cuento de Shadow Empires

  • Manticore_Teaser2_1920px-1.png


    ¡Bienvenido a la serie de misiones de Mantícora!


    Mantícora vuelve a surcar los cielos con sus enormes alas. Sigue la historia, resuelve el rompecabezas y ten la oportunidad de ganar 1 de los 350 premios.


    Información general del concurso

    Inicio 03.05.2021 - 10:00 (UTC+2)
    Fin 10.05.2021 - 10:00 (UTC+2)
    Ganadores reciben premio por email. 15.05.2021
    Premios Día 1 - 100 códigos x 50 Oros

    Día 2 - 100 códigos x 50 Oros

    Día 3 - 100 códigos x 50 Oros

    Ganadores finales - 50 códigos x 100 Oros
    Ganadores elegidos Se elegirán 100 ganadores al azar entre todos los participantes que hayan dado la respuesta correcta a cada día, por separado. Además, se elegirán 50 ganadores finales al azar entre todos los participantes que hayan dado 2 de 3 respuestas correctas.
    Código de oro valido hasta 31 de diciembre del 2022
    Nota Cada usuario sólo puede participar en el concurso en una comunidad.
  • Prólogo

    La primavera de aquel año era más fría de lo habitual, por lo que un fuego ardía bajo la sencilla repisa de la chimenea, arrojando sombras parpadeantes sobre el frío suelo de madera. El salón del trono no había cambiado mucho desde la primera audiencia del niño con el rey. Los trofeos de caza y los estandartes polvorientos de los enemigos derrotados eran la única decoración de una sala que, por lo demás, era sencilla y estándar. Un estandarte, sin embargo, parecía mucho más reciente que los demás. Por supuesto. Ya había escuchado la noticia de que las fuerzas del rey, en dos meses de constantes ataques diarios, finalmente destruyeron a sus oponentes, reclamando la victoria en el último momento.


    Esta vez fue de nuevo el rey quien rompió el silencio.


    "No voy a negar que me sorprende verte, aunque es algo obvio. No quieres traicionar a tu actual escuadrón. Y sin embargo, aquí estás. ¿Por qué?"


    Hubo una larga pausa. Era casi como si el chico no fuera a responder nunca. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, habló.


    "Si me conociera a mí mismo..."

  • Unknown

    Closed the thread
  • Día 1. La desaparición de Gatito

    ha__0000_manticore800x800_EGYPTIAN.png.png

    "Gatito" había desaparecido tan silenciosamente como había llegado, y Zarpas estaba tremendamente preocupada. Durante más del medio año que había pasado con su equipo, ella se había vinculado con el chico, quien había sido de mucha ayuda en sus recientes negocios. Gatito se había encargado de las fuerzas defensivas del escuadrón, y estaba claro que disfrutaba de la tarea, de las responsabilidades que implicaba y de la importancia de lo que estaba haciendo. A pesar de su juventud, había sabido mantener la disciplina entre sus filas, que cada día se fortalecían y crecían más.


    Por lo tanto era lógico que lo primero que pensaba era que el chico había sido tomado como rehén cuando fue a reponer provisiones. Sin embargo, Zarpas descartó rápidamente esa posibilidad después de que los espías de Cola de escorpión interrogaran a los aldeanos que vieron a un jinete solitario dirigiéndose a uno de los territorios centrales de los rebeldes. El chico parecía decidido y estaba convencida que se había ido por su propia voluntad. ¿Traición?


    La noticia tuvo un efecto devastador en el escuadrón Mantícora. Colmillos, que había perdido su alegría habitual, se paseaba de un lado a otro como un pájaro enjaulado en el centro de mando donde estaban todos para su reunión. Zarpas permaneció inmóvil y guardó silencio, ya que ese era su estado normal en los últimos días. Alas, apoyado en la pared para dejar espacio suficiente a Colmillos para sus idas y venidas, parecía profundamente sumido en sus pensamientos.


    "Dejad ya de culparos", dijo Cola de escorpión, su voz hizo que se detuvieran y finalmente, para alivio de todos, hizo que Colmillos se parara y dejara de divagar y ahora miraba atónito al nómada. Durante todos los años que el escuadrón Mantícora había estado luchando codo con codo, se habían acostumbrado a que el huno no hablara primero y se limitara solo a dar consejos rápidos para mejorar sus jinetes.


    "Parad", repitió el nómada con una voz mucho más firme. "No solo fue decisión de cada uno, todos permitimos que esto pasara y, por lo tanto, todos debemos afrontar las consecuencias".


    "Vaya, Escorpión...", dijo Colmillos, que seguía de pie en el centro de la sala donde las palabras del nómada le sorprendieron por primera vez, había cambiado ahora de posición, apoyado en la pared opuesta a la de Alas, copiando su postura, y completando la simetría. "¿En qué polvorienta yurta nómada aprendiste una palabra tan larga? Consecuencias. Estoy totalmente impresionado".


    "La verdad Colmillos, en la yurta del rey de los hunos", Alas miró la cara de Colmillos y finalmente sonrió. "Él es el hermano menor del actual gobernante de la Horda. Adivino que no sabías eso, ¿verdad?"


    "Sí, tú no eres el único miembro de la nobleza de nuestro escuadrón, y no eres el de más alta cuna. Así que hinca tu rodilla, siervo". Esta frase, pronunciada con la habitual falta de emoción de Cola de escorpión, pilló a Colmillos totalmente desprevenido. Costó unos cuantos ataques de pánico antes de que Colmillos se diera cuenta de que otra cosa imposible acababa de suceder: ¡el nómada estaba bromeando!


    La mera mirada de estupefacción de Colmillos fue más que suficiente para que todos estallaran en una carcajada.


    "Siempre supe que había algo raro en ti Escorpión...", dijo Colmillos todavía incapaz de mantener el semblante, limpiándose las lágrimas que le caían de la risa. "Algún día, deberías contarme tu historia. Bueno, volviendo al tema que nos ocupa, ¿qué creéis que están planeando? ¿Y qué vamos a hacer nosotros?"


    "Yo creo que tu sabes mejor qué es lo que planean, Colmillos. A fin de cuentas, el chico ha estado espiando para tu antigua alianza". Zarpas habló con voz débil, pero parecía volver a su estado de calma una vez más, aunque más lentamente que de costumbre. "En cuanto a lo que vamos a hacer, es sencillo. Vamos a la batalla".


    Tarea: el siguiente acertijo es uno de los que el escuadrón Mantícora usa para aquellos que desean unirse a su ejército. Intenta resolverlo.

    riddle1_1920x1080.png

    Estás escapando de la capital natare y hay tres puertas enfrente tuyo. La puerta de la izquierda lleva a una cueva de un volcán llena de lava. La puerta del centro lleva a asesino mortal. La puerta de la derecha lleva a un tigre que no ha comido durante tres meses. ¿Qué puerta eliges?

    • Puerta izquierda
    • Puerta central
    • Puerta derecha

    ➡️ ¡Responde aquí! ⬅️

    unknown_sig.png

    Post was edited 1 time, last by Unknown ().

  • Día 2. Encontrando el lugar

    ha__0001_manticore800x800_GAUL.png.png

    "Entonces, ¿cómo conociste exactamente a nuestro huno? ¿Y por qué me has ocultado que nuestro querido Cola de escorpión, es realmente Su Alteza Real Nómada Cola de escorpión?


    "Tú solo te has respondido. No paras de inventarle títulos raros y se siente incomodo". Alas sonrió. "Aunque, hablando ya más en serio, yo tampoco sé mucho. Yo me uní al escuadrón cuando ellos dos ya estaban juntos. Zarpas era una salvaje tras perder a sus hijos en aquel ataque de los rebeldes y los merodeadores, yendo de un grupo de mercenarios a otro. Entonces, una de las bandas de ladrones decidió ampliar sus territorios y contrató a Zarpas para dirigir una expedición a la Horda. Y ahí encontró a nuestros Cola de escorpión. Tú le conoces. Es uno de los mejores líderes de jinetes que he conocido jamás o del que he oído hablar, que es lo que más valoran los hunos en sus reyes. Se rumorea que su hermano mayor envió asesinos para matarlo porque temía su popularidad entre sus soldados. Fue un combate infernal, pero Escorpión logró sobrevivir, aunque quedó gravemente herido. El resto ya puedes imaginártelo".


    Durante los días siguientes, el escuadrón se movió al norte sin dar mucho descanso a nadie. Zarpas y Cola de escorpión se adelantaron, buscando una posición en la que pudieran fortificarse para la batalla que se avecinaba, mientras que Alas y Colmillos debían mantener el ritmo de sus ejércitos, pasando todavía la mayor parte del tiempo en la silla de montar. El mensajero que enviaron a la Dinastía regresó con relativa rapidez junto con un largo mensaje cordial de su líder, que se disculpaba sinceramente de los obstáculos insuperables y del drástico deterioro de la economía de su facción, así como de las enormes pérdidas recientes en las batallas locales, que les impedían enviar cualquier tipo de apoyo. Aún así, les deseaba lo mejor al escuadrón de Mantícora, y esperaba que superaran esas ligeras dificultades que habían reportado.


    Colmillos resumió el mensaje de forma abreviada con relativa facilidad, impresionando realmente al mensajero, que incluso lo masculló algunas veces para recordar las nuevas expresiones que acababa de aprender.


    "Algún día, haré que Escorpio me cuente más sobre esa pelea". prometió Colmillos. "¿Y no busca venganza? ¿Dejó su facción y su posible liderazgo así como así?"


    “¿Por qué me lo preguntas? Tú tienes mejores fuentes".


    "¡Pero él no me cuenta nada! Se ha metido otra vez en su caparazón y solo le da órdenes a sus hombres".


    "Qué raro...a mí sí me habla. Tal vez tenga algo que ver con el hecho de que no le llamo su Alteza Real Nómada?".


    "Pero él es... vale, ya lo pillo". Colmillos rió. "Yo no puedo ayudarte por mí mismo. Hinca tus rodillas. No se lo digas nunca, pero su voz en ese momento... casi hice lo que me ordenó". Parecía avergonzado.


    Alas se rió. Nunca lo admitiría en voz alta, pero Colmillos no era el único que entonces casi hizo lo mismo.


    Tarea: el siguiente acertijo es uno de los que el escuadrón Mantícora usa para aquellos que desean unirse a su ejército. Intenta resolverlo.

    riddle2_1920x1080.png

    Necesitas desbloquear la espada y robarla. ¿Puedes encontrar el número perdido en la combinación?


    ➡️ ¡Responde aquí! ⬅️

    unknown_sig.png

    Post was edited 1 time, last by Unknown ().

  • Día 3. ¡No mates al mensajero!

    ha__0002_manticore800x800_HUN.png.png

    "¿Está de verdad tan loco? ¿De verdad cree que la bandera blanca hará que no lo mate?" Dijo Colmillos muy furioso. "¿Cómo puede atreverse a venir aquí tras su traición?"


    "Yo no lo haría, Colmillos, no ahora", la voz de Zarpas era fría, directa, aleccionando al furioso Colmillos. "Él nos trae información. ¿No quieres saberla?" Desvió su mirada del solitario jinete que se acercaba lentamente a su escuadrón con la bandera blanca y miró a su alrededor. Todo parecía bien.


    Encontraron el lugar perfecto, un fuerte abandonado que restauraron relativamente rápido. El borde donde se encontraba el fuerte, formaba un sótano. El río tenía ahí una curva pronunciada, por lo que, además de los muros, el fuerte tenía una defensa natural en tres lados. Un buen lugar. Casi ideal. Tardarán semanas en atravesar las barreras exteriores, por no hablar de tomar la ciudadela por completo.


    "Recuerdo tener la misma conversación cuando nos encontramos con él por primera vez, Zarpas". Colmillos suspiró. "Ojalá lo hubiera matado entonces".


    "Ojalá lo hubieras hecho". Zarpas asintió. "Sin embargo, aquí está él ahora. Hola... Gatito".


    "No lo llames Gatito", dijo Alas, mirando fijamente a quien había sido una vez el quinto miembro del escuadrón. El chico evitó mirarle de vuelta. "Perdió el derecho a tener ese nombre cuando decidió traicionarnos. De donde yo vengo llamamos a la gente así comadrejas."


    "Entonces, ¿qué quiere el rey que nos digas?" Dijo Zarpas, encogiéndose de hombros. "Respeto a los mensajeros de bandera blanca, así que tendrás la oportunidad de salir de aquí con vida. Pero solo una vez".


    El chico parecía desesperado y Zarpas tuvo que reprimir una vez más sus involuntarios sentimientos maternales hacia él, la pobre alma.


    "El rey os ofrece un pacto. Si decidís rendiros, disolver vuestro escuadrón, mover vuestras fuerzas bajo su mando y reconocer su superioridad, os dejará vivir. Si no…", el chico no pudo continuar.


    "Todos sabemos qué sucede... si no". Dijo Zarpas poniendo fin así a un interminable y frío silencio. "Has estado con nosotros lo suficiente para saber ya la respuesta".


    El chico afirmó. Colmillos rió.


    "Ve, hinca tu rodilla al rey, Gatito. Reconocer la superioridad... ¡Benditos dioses! ¡No ha cambiado ni un ápice! Gracias por recordarme porqué los dejé entonces". Colmillos se dio la vuelta.


    "¡Deseo que ganes esta batalla!" Dijo el chico de repente.


    "Que así sea". Respondió Zarpas. "Adiós... Gatito. Hiciste lo que tenías que hacer. Ahora sólo estás agotando la paciencia de Colmillos y Alas, y esto podría terminar mal".


    "No me llames Gatito", dijo el chico, volviendo a subirse a su caballo, ahora mirando a Zarpas con una sonrisa triste. "Supongo que Alas tiene razón. La comadreja me pega más ahora. A fin de cuentas, me lo merezco". Se marchó sin decir nada más.


    Epilogo


    Décadas después, la gente aún evitaba la curva del río y solo los más valientes pastores o los viajeros de tierras lejanas que desconocían las leyendas locales se atrevían a pasar por allí de noche.


    Nadie recordaba quién ganó o perdió aquella sangrienta batalla ni por qué la fortaleza medio quemada se llamaba "La guarida de la Mantícora". Esa fue la última batalla del rey rebelde. Murió en su cama el mismo año, envenenado por un asesino desconocido, al que no se encontró jamás.


    Se dice que algunas veces, en las horas más oscuras de la noche, un feroz gato se eleva en el cielo con sus enormes alas, y los vientos del norte aún traen las voces de los una vez lucharon allí.


    "¡Mantenerse firmes! ¡Ni un paso atrás! ¡Por Mantícora!"



    Tarea: el siguiente acertijo es uno de los que el escuadrón Mantícora usa para aquellos que desean unirse a su ejército. Intenta resolverlo.

    riddle3_1920x1080.png

    Hay cinco aldeas cerca unas de otras. Cada aldea pertenece a un dueño de una raza diferente. Cada aldea tiene diferentes muros de un color diferente. El dueño de cada aldea bebé su propia bebida, come un tipo diferente de comida y tiene un cierto tipo de mascota. Ninguna de las aldeas comparten cualquiera de las siguientes variables: raza, color del muro, bebida, tipo de comida, mascota. Todas son únicas. Aquí está lo que sabes:


    1. El germano vive en una aldea con un muro rojo.

    2. El galo tiene ratas.

    3. El huno bebe té.

    4. La aldea con muros verdes está a la izquierda de la aldea con paredes blancas.

    5. El dueño de la aldea con muros verdes bebe café.

    6. El hombre que come comida picante tiene arañas.

    7. El dueño de la aldea con los muros amarillos come comida vegana.

    8. El hombre en la aldea central bebe leche.

    9. El egipcio vive en la primera aldea.

    10.Al que le encanta la comida rápida tiene como vecino a uno que tiene serpientes.

    11. El hombre que come comida francesa bebe cerveza.

    12. El hombre que tiene murciélagos está al lado del que come comida vegana.

    13. El romano come comida italiana.

    14. El egipcio vive cerca de la aldea con el muro azul.

    15. El que come comida rápida tiene un vecino que bebe agua.


    La pregunta es:

    una de las aldeas tiene un elefante, ¿de quién es?

    • Aldeano 1
    • Aldeano 2
    • Aldeano 3
    • Aldeano 4
    • Aldeano 5

    ➡️ ¡Responde aquí! ⬅️

    unknown_sig.png

    Post was edited 1 time, last by Unknown ().