Conclusión: El batidor

    • Conclusión: El batidor

      A su Majestad Imperial,

      Vuestro famoso ancestro era un hombre de gran talento. Ha sido pura suerte no estar todavía atrapado en ese laberinto. Evité dejar mis huesos junto con el resto que yacían allí. Pero la mayor sorpresa me esperaba al final

      Justo a la salida del laberinto había una pequeña cabaña decorada con imágenes de elefantes de guerra, los favoritos del primer artesano,y ahí me di cuenta que mi viaje estaba a punto de terminar.

      Con gran expectación me adentré en la cabaña. Estaba vacía. Bueno... Casi. Un chico joven, un batidor galo, estaba dentro. Me miró con sus grandes ojos, con miedo a morir. Había olvidado ponerme mi disfraz normal en el bosque y estaba con mi aspecto normal de natar

      "Nunca había visto un soldado natar tan de cerca", dijo el chico con voz temblorosa, "Mi nombre es Edward. Y parece que estamos buscando el mismo diario, ¿no es así?".